Info
Content

El Congreso de los Estados Unidos la está pifiando con respecto al caso Facebook

Dejamos enlace al original aqui por las dudas y nos ponemos manos a la obra en el pad!!! :)

                                                                     By NahuBJJ   XD

Estados unidos Necesita un acta sobre derecho de datos personales.

Cada vez me siento más desconcertado y decepcionado por el escándalo y el festival de furia que rodea Facebook. En lugar de amontonarse apuntando a Mark Zuckerberg o preocuparse por quién tiene nuestros datos personales, los legisladores deberían centrarse en el problema real: cómo se utilizan nuestros datos.

Comencemos con algunas verdades que parecen perderse:

· Cambridge Analytica, la empresa que succionó un montón de datos sobre los usuarios de Facebook, no es en realidad una gran amenaza. Es decir, si!, es bastante sórdido, pero en su mayor parte apestaba a manipular a los votantes.

· Muchas otras compañías, tal vez cientos! - e "individuos malintencionados" también recopilan nuestros datos. Es mucho más probable que estos vendan nuestra información personal para fines fraudulentos.

· No deberíamos esperar que Zuckerberg cumpla con ninguna promesa. Ha tratado de jugar limpio de poco a nada, tiene muchos conflictos y es un autómata ingenuo.

· Incluso si Zuckerberg fuera un santo y no le importara ni un ápice las ganancias, las posibilidades de que las redes sociales sigan siendo malas para la democracia son altísimas.

Los políticos no quieren admitir que no comprenden la tecnología lo suficientemente bien como para idear regulaciones razonables. Ahora que la democracia en sí misma podría estar en juego, necesitan a alguien a quien culpar. -Inserte Zuckerberg aquí-, el punching ball perfecto. El problema es que probablemente no hizo nada ilegal, Facebook ha sido relativamente abierto y obvio acerca de sus repugnantes prácticas empresariales. En su mayor parte, a nadie realmente le importaba hasta ahora. ( y si eso suena cínico, agregaré: a los demócratas no les importaba hasta que las campañas republicanas los alcanzaban o incluso los superaban con técnicas de big data).

Lo que Estados Unidos realmente necesita es un diálogo más inteligente sobre el uso de los datos. Reconociendo primero que: nuestros datos ya están disponibles en a nube. Incluso si no hemos compartido nuestra propia información personal, alguien lo ha hecho por nosotros. Estamos todos expuestos. Las empresas tienen los datos y las técnicas que necesitan para predecir todo tipo de cosas sobre nosotros: nuestras preferencias políticas, nuestro comportamiento como consumidor, nuestra salud, nuestro futuro financiero. Eso es mucho poder ejercido por personas en quienes no tenemos porque confiar.

Si los políticos quieren crear reglas, deberían comenzar abordando estrictamente los peores usos posibles para nuestra información personal: las formas en que pueden negarse a las oportunidades laborales, limitar el acceso al seguro de salud, establecer las tasas de interés de los préstamos y decidir quién sale de la cárcel Esencialmente, cualquier decisión burocrática ahora se puede hacer por algoritmo, y sobre esos algoritmos necesitamos preguntarnos mucho más de lo que Zuckerberg hace.

Con ese fin, propongo una Declaración de Derechos de Datos. Debería tener dos componentes: el primero especificaría cuánto control podemos ejercer sobre cómo se utiliza nuestra información individual para decisiones importantes, y el segundo introduciría reglas aplicadas a nivel federal sobre cómo los algoritmos deberían ser monitoreados de manera más general.

Los derechos individuales podrían basarse en la Ley de Informes de Crédito Justos, que nos permite acceder a los datos empleados para generar nuestros puntajes de crédito. La mayoría de los algoritmos de puntuación funcionan de manera similar, por lo que este sería un modelo razonable. En cuanto a los datos agregados, deberíamos tener el derecho de saber qué algoritmos de información están utilizando para tomar decisiones sobre nosotros. Deberíamos poder corregir el registro si está mal y apelar los puntajes si creemos que son injustos. Deberíamos tener derecho a saber cómo funcionan los algoritmos: ¿Cómo, por ejemplo, cambiará mi puntaje si pierdo una factura de electricidad? Esto es un poco más de lo que FCRA* ahora ofrece. (*Acta Estadounidense de justo reporte crediticio, efectiva desde 1970)

Además, el Congreso debería crear un nuevo regulador, en la línea de la Administración de Alimentos y Medicamentos, para garantizar que cada algoritmo importante a gran escala pueda superar tres pruebas básicas:

· Es al menos tan bueno como el proceso humano que reemplaza (esto obligará a las empresas a admitir cómo definen el "éxito" para un algoritmo, que con demasiada frecuencia simplemente se traduce en ganancias)

· No falla desproporcionadamente cuando se trata de clases protegidas (minorías en EEUU) (como se sabe qué hace el software de reconocimiento facial);

· No causar externalidades negativas desproporcionadas, como la destrucción de la confianza de las personas en los hechos o en el sentido común. Las compañías que manejan algoritmos que podrían tener tales efectos negativos a largo plazo deberían ser monitoreadas por terceros que no estén obligados con los accionistas.

No soy un experto en política, y reconozco que no es fácil comprender la magnitud y complejidad del desastre en el que nos encontramos. Sin embargo, algunas reglas simples podrían ayudar a limitar el daño.

NOTA: El autor de la nota tiene una consultora que ofrece servicios tales como estos algoritmos de auditoria.

                               Para contactar a la autora:  coneil19@bloomberg.net  (Se llama Cathy O'Neil)
No Comments
Back to top